ORACIÓ TOTS AMB ELLA


DISSABTE, 6 DECEMBRE, 2008

 


                                                                           

 

 

 

                       

 

 

 

                   ¿                                                                                                                                                                                                                                                                                

 

 

 

 

                                                                    ¿TE HA DEJADO HUELLA? …

                                                                         CAMINO DE ADVIENTO

 

 

 

INVOCACIÓ A L’ESPERIT SANT 

 

 ¯Esperit Sant, Esperit Sant, fes-me viure, com a fill de Déu.

 

 

EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 3,1-6

El año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, Herodes virrey de Galilea, Felipe su hermano virrey de Iturea y Traconítide, y Lisanio virrey de Abilene, Anás y Caifás sumos sacerdotes, la palabra de Dios vino sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Recorrió toda la comarca del Jordán. Predicaba un bautismo de conversión para el perdón de los pecados, como está escrito en el libro del profeta Isaías:

«Una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, allanad sus sendas; todo barranco será colmado, los llanos serán elevados y los montes y colinas rebajados, vuélvase llano lo escabroso y recto lo torcido. Y todos verán la salvación de Dios».

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¯ Voz que clama en el desierto…

 

Puede haber personas a nuestro alrededor que nos quieran ayudar a acoger a Jesús: nos hablan de Él, nos enseñan a rezar, contestan a nuestras preguntas...
¿Les hacemos caso? ¿Llegan a nuestros oídos?

Si tuvieras que gritar quien es Jesús y que te gustaría arreglar el mundo, ¿qué gritarías?

 

 

 

REFLEXIÓN SOBRE EL ADVIENTO…

Tenemos cuatro semanas para acompasar el tiempo de espera, cuatro semanas para preparar la casa para este gozoso acontecimiento.
En nuestro entorno ya hay muchas señales que anuncian la Navidad: guirnaldas luminosas en las calles, escaparates iluminados por mil focos, publicidad en vallas y televisión...
i Cuanta luz por todas partes! Pero tienes que ahondar un poco... Hoy quiero acompañarte para buscar otra LUZ:
-  la que no entra en tu casa si no le abres enteramente las ventanas de tus ojos, de tus oídos, de tu corazón...
-  la que recibimos como un regalo y que después regalamos,
-  la que jamás se apaga,
-  la que ilumina toda la vida,

-  la que se llama: Jesucristo, Luz del mundo.
Llegó el momento de vivir el Adviento.

¿Quieres esperar la venida de la luz?

SIGNO:   Encendamos las velas formando un camino hacia Jesús.

 

UNA HISTORIA…

 

Cerca de la frontera de un país muy lejano, se alzaba un pequeño castillo. Una mañana, llegó un mensaje del rey: “Estad preparados porque se nos ha hecho saber que Dios va a visitar nuestro castillo. Estad preparados para recibirle como se merece”

Desde aquel día todo cambió. Se limpió el castillo de arriba a bajo. Se vistieron los mejores trajes y pusieron un centinela para que avisase la llegada de Dios en cuanto lo divisase en el horizonte.

El centinela se subió a la azotea y allí se mantuvo expectante día y noche. Nunca le habían encomendado una misión tan importante. ¿Cómo será Dios? Pensaba. Seguramente vendrá con una gran comitiva y lo podré  distinguir de lejos. Pasaban los días y nada sucedía. Pasaron los años y allí nadie llegaba. La vida del castillo volvió a ser aburrida y monótona. Todos habían perdido la esperanza.

El centinela se hizo viejo y se quedó sólo en el castillo, esperando, siempre esperando la llegada de Dios. Una mañana se levantó para observar y se dio cuenta que ya casi no veía ni se podía mover y pensó: “He estado toda mi vida esperando la visita de Dios y tendré que morir sin haberle visto”

Fue entonces, cuando oyó una suave voz: “¿Es que no me conoces?.  El centinela pensó que Dios se le había colado sin darse cuenta y dijo: “¿ya estás aquí; por dónde has entrado que no te he visto?. “Siempre he estado contigo, le dijo Dios con ternura, desde el día que decidiste esperarme. Siempre he estado aquí, a tu lado, dentro de ti. Has necesitado mucho tiempo para darte cuenta de mi presencia. Ahora ya lo sabes. Este es mi secreto: sólo los que me esperan, pueden verme”

Así es Dios. El está siempre a nuestro lado. Está dentro de cada persona. No hay que ir a ninguna parte para encontrarle. Solo hay que reconocerle, en nosotros y en los que nos rodean. 

 

 

¿Donde puedo encontrarme con Jesús? ¿En que momento pienso que  Jesús esta conmigo?

 

 

ORACIÓN TOTS AMB ELLA   PETICIONES Y ACCIÓN DE GRACIAS

 

 

¯ CANTO A MARIA  ¯  El señor hizo en mi maravillas…

 

 

PAZ                    PADRENUESTRO   

 

 … I   A SOPAR…