Oración TAE

05.11.2008

 

FESTIVIDAD DE LA DEDICACIÓN DE LA BASILICA DE LETRÁN

 

¿No habéis oído alguna vez esta frase: "¡para eso vas tanto a la iglesia!", y ¿habéis pensado en lo que quiere decir...? Pues hoy es un día para pensarlo y para ver en cuantas ocasiones quizá nos lo han podido decir a nosotros.

Canto de entrada: Envía tu Espíritu Señor, y repuebla la faz de la tierra.

 

 

Oración:

Señor, ayúdame a entender tus designios.

Ayúdame, cada vez que tomas mi vida y la remueves desde el cimiento, cada vez que me obligas a echar fuera de mi aquello que me es innecesario, aquello a lo que me voy apegando.

Ayúdame Señor, a entender qué buscas, a entender qué pides.

Ayúdame Señor, a aceptar que buscas la limpieza de mi corazón, que pides que toda mi vida esté dedicada a ti.

Ayúdame Señor, a no ir llenando mi alma de tenderetes, de historias, de personas, que me impidan ver el fondo, donde tu reposas, donde tu vives, esperando que te desentrañe, separándote de todo aquello que es tan superficial.

Ayúdame a mirar a cada persona a los ojos, para dejar de mirarme a mi.

Ayúdame a tener siempre las manos abiertas, para no desgastarlas en vanos intentos.

Ayúdame a tener mi oído atento a tu voz, para que no se disperse con tantos cantos de sirena que intentan llevarme lejos.

Ayúdame Señor a ser templo vivo de tu Espíritu, para ofrecerlo siempre a mis prójimos.

 

 

Canto: Siento, tu palabra y confío en ti.

 

 

Evangelio

En aquel tiempo se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo:

-Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.

Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora.»

Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron:

-¿Qué signos nos muestras para obrar así?

Jesús contestó:

-Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

Los judíos replicaron:

-Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?

Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la Palabra que había dicho Jesús.

 

Canto: En mi debilidad, me haces fuerte, en mi debilidad, me haces fuerte.

Solo en tu amor, me haces fuerte, solo en tu vida me haces fuerte.

En mi debilidad, te haces fuerte en mi.

 

Silencio

 

Lo verdaderamente santo no es el templo, sino el pueblo de Dios. Este es el que merece nuestro respeto. Porque él es el verdadero templo de Dios edificado con piedras vivas. Cualquier intento de localizar a Dios en un determinado lugar, no sólo es un retroceso al Antiguo Testamento, para recaer en la concepción judía del templo, e incluso en la visión pagana de lo sagrado, sino que además se corre inevitablemente el riesgo de parcelar nuestra vida para dedicar a Dios únicamente una hora a la semana.

 

Canto: Siento tu llamada y confío en ti.

Oración

 


 

No le reces a Dios mirando al cielo:

¡mira hacia dentro!

No busques a Dios lejos de ti,

sino en ti mismo...

 

No le pidas a Dios lo que te falta:

¡busca tú mismo! Y Dios lo buscará contigo,

porque ya te lo dio como promesa y como meta

para que tú lo alcances.

 

No reproches a Dios por tu desgracia:

¡súfrela con él! Y él sufrirá contigo

y, si hay dos para un dolor, se sufre menos...

 

No le exijas a Dios que te gobierne

a golpe de milagros, desde afuera:

¡Gobiérnate tú mismo!

con responsable libertad, amando,

y Dios te estará guiando

¡desde dentro y sin que sepas cómo!

 

No le pidas a Dios que te responda cuando le hablas:

¡respóndele tú

porque él te habló primero!

Y si quieres seguir oyendo lo que falta,

escucha lo que ya te dijo.

 

No le pidas a Dios que te libere

desconociendo la libertad

que ya te dio.

¡Anímate a vivir tu libertad

y sabrás que sólo fue posible

porque tu Dios te quiere libre!

 

No le pidas a Dios que te ame

mientras tengas miedo de amar

y de saberte amado.

¡Ámalo tú y sabrás

que si hay calor es porque hubo fuego,

y que si tú puedes amar es porque él te amó primero.


 

 

 

Oración tae

Canto: Salve regina

 

Paz

 

Compartir

 

padre nuestro